París es la ciudad del amor. París no es más que
la torre Eiffel y el olor a croissants por las mañanas. París es la élie. París
es el buen gusto. París termina donde empieza todo lo demás.
No. París es un trozo de tela rojo. París es
Horacio Oliveira buscando un azucarillo debajo de la mesa de un restaurante.
París es la Maga sin rumbo, la Maga con miles de preguntas y ninguna respuesta.
París es Rocamadour llorando en la cuna mientras El club de la Serpiente se reúne
y de fondo suena Miles Davis. Un paraguas amarillo roto a las orillas del Sena:
eso es París.
París tiene algo de Buenos Aires y Buenos Aires
también sabe a París. París es una rayuela constante. Cortázar sabe de lo que
hablo.
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