miércoles, 8 de mayo de 2013

El miedo va a cambiar de bando


Cuando la gente deje de sentir lástima al ver un contenedor arder. Cuando las pintadas en las paredes no despierten rechazo entre los estudiantes. Cuando las barricadas comiencen a abrir el camino. Cuando se abandone este pacifismo sumiso que beneficia a muchos, pero no a nosotros. Cuando dejemos de tildar de vagos a los profesores que secundan la huelga. Cuando nos neguemos a aceptar lo inaceptable. Cuando dormir en el suelo de un rectorado pase de ser una locura a convertirse en uno de los más brillantes síntomas de cordura. Cuantos todas las piedras sean lanzadas en la misma dirección y ninguna apunte a un igual. Cuando dejemos de usar el pretexto de la huelga para salir de fiesta. Cuando los cuatro dígitos del precio de nuestra matrícula se conviertan en la verdadera violencia.  Cuando nos demos cuenta de que ninguna mano que no sea la nuestra va a mover un dedo por nosotros.

Puede que entonces algo ocurra. Puede que, finalmente, el miedo cambie de bando. 

1 comentario:

  1. Cuando la indiferencia sea odio van a caer,
    y si quieren volver el sucio les espera.
    Resistiré con mi fusil como Allende en La Moneda.

    Muy bueno Cristina, un abrazo ;-)

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